Una novela campechana



Pese a pronóstico, la venta del libro va viento en popa. O eso creo yo.

-¿Solo 10 libros vendidos? –preguntó Fiera el sábado pasado con desilusión, es decir, rompiendo mi ancha sonrisa frente al monitor al tiempo que interrumpía mi charla por Facebook con un amigo (o como los llamo ahora que soy un sucio capitalista: potencial comprador).

-¿Tienes idea de cuánto son 10 libros vendidos en menos de 24 horas? –pregunté con aires de grandeza.

-Una puta miseria –respondió Fiera, acostumbrada a pasearse por las librerías de los centros comerciales y ver en los aparadores libros con cintillos en las portadas que presumen ventas por arriba del millón de ejemplares.



Que la frondosa delantera de mi chica no los distraiga y haga sacar falsas conclusiones, ella ama el dinero pero también ama a los buenos chicos como yo (que tienen aspiraciones a ser ricos algún día).


Continúo con el relato.

-Si vendo en promedio 10 libros diarios –intenté explicarle-, serían 3,650 libros vendidos en un año, dinero suficiente para vivir de mi escritura –el resto de mi explicación solo fue escuchada por mis 3 perros; Fiera se había marchado refunfuñando al cuarto, pues ella desea (y justificadamente) que yo tenga un trabajo formal, como todo el mundo, y que me deje de puñetas mentales y de depender de la lástima de mis lectores.




En silencio (y con mucha amargura) abrí otra ventana de la computadora y mandé mi currículum a una docena de empresas. Jamás voy a vender 10 novelas diarias. La mayoría de mis lectores son gente pobre como yo. Sin embargo, la esperanza nunca muere, así que resumí mi novela lo mejor que pude, o sea, terriblemente mal. Le tiré la bolita a mi editor y dije una serie de disparates plagados de faltas ortográficas y de sintaxis. 





Curiosa percepción que tienen los argentinos de los campechanos (nada alejada de la realidad), aunque según la RAE (ojo a lo que está subrayado en rojo), éste es el verdadero significado:




Palabra, ya les ensañaré yo a los viejitos de la RAE lo equivocados que están. Tengo entre manos 300 páginas que lo prueban.




Por qué tienes que comprar mi novela


Rafa, mi editor, me ha sugerido que actualice el blog todos los días, de este modo, asegura, podré hacerle publicidad a mi novela. Convencerlos a ustedes, que apuesten por mi novela. Que en vez de irse a gastar los pocos pesos que tienen en los bolsillos por algún autor encumbrado que publica en Planeta o Alfaguara, compren mi primera obra publicada, la novela de un ilustre desconocido.

Es fin de semana y dudo que alguien esté perdiendo su tiempo aquí, pero por las dudas, les cuento que ayer me invitaron a una boda. Acto infrecuente, pues tengo pocos amigos, y los pocos amigos que me restan, nunca me invitan a sus eventos sociales por temor a que escriba sobre ellos.

Me remonto a la boda. Estoy aburridísimo sentado en la mesa, y fiel a mi costumbre, espero que de un momento a otro ocurra una invasión zombi como en la película Rec 3. Naturalmente esto nunca ocurre, por más que me paso la mitad de la noche mirando las salidas de emergencia o lugares propicios para tomar de la mano a mi chica y vestirme de héroe. Al no llegar nunca los zombis, me pongo a tomar notas mentales. En esta ocasión solo pude tomar dos. Y las comparto con ustedes.
 

Nota #1 de asistencia a bodas y/o eventos sociales. Cuando la gente me ve llegar a una boda y/o evento social en el que uno tiene que ir vestido como persona decente, soy el indiscutido centro de atención. Todos piensan que soy millonario o que la tengo hasta las rodillas. Tristemente, ni la una ni la otra. 




Nota #2 de asistencia a bodas y/o eventos sociales. Al reparar en mi presencia (o en realidad en mi compañera de vida, alias, Fiera) los invitados no dejan de cuchichear a mis espaldas y llegar a falsas conclusiones (léase de nuevo Nota #1 de asistencia a bodas y/o eventos sociales).




Para conquistar a una mujer que parece prófuga de un calendario de taller mecánico o salida del cómic El mil chistes no es necesario ser millonario o tener un pito inmenso, solo escribir una novela que te descuelgue la mandíbula de la risa.

Mala Racha es el nombre de mi primera novela, y la pueden comprar AQUÍ. La supermodelo de mi mujer no puede estar equivocada, tampoco las 12 personas (y contando) que compraron la novela en las primeras 24 horas que salió en preventa.

 

1.-Felipe Diaz (DonPuri)

2.-Teresa Pallares

3.-Carlos Ortega

4.-Rodrigo Mendoza

5.-José Sosa

6.-Ivan Javier Peña Salinas

7.-Ivan Javier Peña Salinas

8.-Paco Lambea

9.-Ana Rosado Torres

10.-Josue Baqueiro Blanco

11.-Mar Enriquez

12. Lizbeth C. Azueta Gorocica

 
Únete (antes del 11 de noviembre) a este selecto grupo de lectores que aparecerán por toda la eternidad en los agradecimientos de la novela más divertida del año.



¡Finalmente nuestra novela!




Este ha sido el motivo por el cual éste mítico blog ha estado tan abandonado. A los dos o tres fieles seguidores que todos los días nos visitan y miran con desilusión su monitor al ver que no hemos actualizado, esperamos contar ahora con su perdón.

La novela ya está en preventa* y saldrá a la luz la primera semana de diciembre. Sí, muy cerquita del fin del mundo.

A partir del día de hoy estaremos dando todos los detalles de la novela con actualizaciones diarias desde:
 


 


*Si la compras antes del 11 de noviembre aparecerás en la lista de agradecimientos de por vida.
 

Don Corchito


En materia de coches (y cualquier otra activad que requiera a un hombre de verdad) soy una autentica señora, hecha y derecha. Por eso cuando meto el auto al taller, voy a ciegas. Y esto ocurre generalmente cuando a mi volcho le cuesta horrores arrancar por las mañanas, escupe por el mofe una enorme humareda blanca y mis vecinos se asoman por las ventanas de sus cuartos a mentarme la madre por el escándalo que hago en toda la colonia.

-Qué vergüenza, nunca imaginé transportarme en una carcacha -dice Fiera tapándose la cara.

Los mecánicos son como los doctores. Seres todopoderosos. Sabios. Con solo mirarte tienen el diagnostico. Por eso los envidio, y mucho. Yo cuando abro el capirote del coche pareciera que estuviera en un quirófano, presenciando una operación de corazón abierto. Veo cientos de cables, piezas, mangueritas, todo es tan confuso, si acaso lo único que reconozco es el motor, pero eso, naturalmente, no es ningún mérito, es tan fácil como reconocer el corazón dentro de un cuerpo destripado.           

Cuando voy al taller mecánico tengo el rostro pálido. Quedo en espera de que el mecánico me diga que hay que cambiar sabrá Dios que pieza del motor que cuesta un ojo de la cara cuando en realidad lo único que necesita el coche es un cambio de aceite. Por fortuna esto nunca pasa. Mi mecánico es un hombre bueno.


Quizá el único cambio que necesita el taller es en el nombre, deberían cambiar la “V” por una “F”. Por que mi mecánico, don Corchito, es un señor simple y llanamente feliz. Te saluda con una energía y entusiasmo envidiables. No importa que sean las 7 de la mañana. Palmotea a sus mecánicos y los pone a trabar con una sonrisa. Y cuando te entrega el auto (siempre a la hora acordada) te detalla todo lo que le hizo, y por lo general, se toma la licencia de cambiar cables dañados sin ningún costo. En resumidas cuentas, si don Corchito fuera el director general de un corporativo transnacional, el mundo sería un lugar más eficiente y mejor.

-Que Dios te bendiga -me despide.

Sospecho que don Corchito es cristiano. Nunca le he preguntado si es cristiano porque odio a los cristianos, excepto a él (en el supuesto de que sea cristiano) y a Yuri (por su pasado de puta insaciable del que no se avergüenza).

Si eres una señora como yo a la que le da miedo que la estafen, ya sabes a dónde ir cuando tu coche necesite mantenimiento.




P.D. Mi novela será publicada en los primeros días de diciembre, próximamente daré detalles de cómo y dónde apartarla.

5/10 GRUPO 7 (2012)



Ángel (Mario Casas), un joven inteligente y bondadoso, aspira a ser inspector de policía. Rafael (Antonio de la Torre), en cambio, es un policía expeditivo, contundente y arrogante. Por su parte, Miguel (José Manuel Poga) y Mateo (Joaquín Núñez), forman parte del Grupo 7, un conjunto de policías sin escrúpulos, dispuestos a todo con tal de lograr sus objetivos. 

Esperaba bastante de esta película ya que las críticas que había leído la calificaban de excelente, pero, para mi, se queda lejos de esta catalogación. La película empieza bien, con una digna secuencia de acción y exponiendo de manera clara, la forma de trabajar no convencional del grupo. Lamentablemente, según pasan los minutos, el guión va flojeando y mi interés en la película decreciendo. Ninguno de los personajes son creíbles a excepción del que interpreta Antonio de la Torre, un actor inconmensurable aunque lo que tenga alrededor no esté a su altura, sobre todo un Mario Casas al que le queda demasiado grande toda la historia y que además debería aprender un poco de dicción. 

En definitiva, si ésta es la película que podría representar a nuestro país en la elección de mejor film  extranjero para la próxima edición de los Oscars, mejor nos retiramos ya. Una lástima. 

Lo mejor: Antonio de la Torre
Lo peor: Mario Casas

Horror campechano (otro más)



Apenas la semana pasada presentamos un horror que pensábamos sería difícil de superar. Naturalmente estábamos equivocados. Campeche siempre levanta la mano y reclama el trono de lo escalofriante.

Sin más preámbulos, damas y caballeros, con ustedes, un artista que con orgullo nos describe con asombrosa maestría las bellezas naturales e históricas de Calakmul.

¿Alguna vez imaginaron encontrar en una canción la extraña frase “dos montículos adyacentes”?  




La cagada de la semana



Cortesía de...




¿En verdad es tan mal portero Víctor Valdés?

AQUÍ mi humilde opinión. 
 

Testigos del horror


 

El rock yucateco siempre ha estado a la vanguardia, cómo no, y esta semana les traemos prueba material de ello. Tal es el caso de una luminaria quien como el inmortal Ave Fénix, ha resurgido de las cenizas.

Damas y caballeros, con ustedes, el grande, único e inigualable Armando Gutiérrez, alias, A GTZ. Mejor conocido como el muy creativo líder de las bandas Sagitario (1982-1984), Barra Libre (1984-1990) y Tarro Frío (1990-1997).  

Atención: el muy trasgresor video que les presentamos es un clásico remasterizado, himno de los años 80´s. Canción que a más de uno inspiró para burlar a los retenes policiacos de forma ingeniosa: haciéndose pasar de imprudentes borrachos a tiernos bebés precoces.

 

 

 
¿Creyeron que era todo por hoy? Ilusos. El genio de Armando Gutiérrez ha tomado por asalto una nueva frontera artísticas, tal es el caso de su opera prima en materia del sétimo arte. Su película Testigos del horrorresume en el título la verdad más apabullante.



 

 


LA ETERNA NOCHE DE UNA ESTRELLA



LA ETERNA NOCHE DE UNA ESTRELLA 
(a 50 años de la muerte de Marilyn Monroe)

Porque ese cielo azul que todos vemos

ni es cielo, ni es azul, ¡lástima grande

que no sea verdad tanta belleza!
                     Lupercio Leonardo de Argensola (1559-1613)
                 
Hollywood fue desde sus inicios, la fábrica de estrellas que se cuelgan de ese inmenso cielo que es la pantalla del cine. Lo que este poeta español  nunca llegaría a imaginar, es que trescientos cincuenta años después, una estrella brillaría como ninguna en ese cielo de mentira e ilusión.   En el cine fue la Eva de dos Adanes, la corista del príncipe, la novia del millonario y el amor de millones de hombres que “las prefirieron rubias”.
Posiblemente Marilyn Monroe fue la estrella que más brillo en ese cielo, a rigor de verdad, no por sus dotes actorales (los cuales ni escasearon y abundaron), pero la fuerza de su brillo y resplandor surgieron  del más profundo deseo de  cada hombre que soñaba con sus curvas despampanantes, sus labios sensuales, su voz de niña boba y su lunar embriagador.
Nunca tan ciertas las palabras de Lupercio… la belleza es engañosa y efímera. Detrás de esa femme fatale, mito sexual, ícono de belleza; hubo una simple mujer carente de afecto y envuelta en su propio mundo de fantasía. ¿Pueden el glamour  y la belleza abstraerse del dolor intrínseco en la vida de cualquier ser humano? Aparentemente ella no lo pudo lograr.

¿Sabremos que pasó aquella fatídica noche eterna del 5 de agosto de 1962?  Tal vez si, o lo más probable que nunca. Pero no quiero hacer aquí un informe detallado sobre las hipótesis de su muerte. Quiero celebrar su vida y lo que significó para el mundo del cine que una tal Norma Jeane Baker, empezara a brillar como Marilyn Monroe.

Se cumplen 50 años que su estrella brilla para siempre y más que nunca. Su mito no morirá jamás, incluso para las generaciones que no la conocieron. Desde aquella noche brilla en el cielo de nuestro recuerdo para siempre.

Sleep Marilyn. sweet dreams!!! 

Carlos Enrique Moreno

El oscuro placer de los deportes




“El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más.”

- Montesquieu


Si analizamos con la sesera bien helada y objetivamente el placer que los deportes causan en nosotros, es decir, en quienes tenemos el vientre voluminoso y observamos acostados en el sofá cómo dan piruetas en el aire los atletas que participan en las olimpiadas, puede ser que nos llevemos una sorpresa.

Elijamos un deporte al azar, digamos, lanzamiento de bala. ¿Qué placer puede generarle a un ser humano el arrojar con una mano una bala de cañón a más de diez metros de distancia?

Domingo. Medio día. Brunswick, Maine. Las puertas de la taberna se abren de par en par. 

-Muchachos, ¿a que no adivinan? Hoy logré lanzar una bala a más de diez metros de distancia –dice un sujeto barbado con espalda, hombros y antebrazos de leñador.

En su semblante hay tanta felicidad que al parecer cree ser el primer hombre sobre la faz de la Tierraen lograr arrojar con la mano desnuda una bala de cañón a más de diez metros de distancia.

-Bah, gran cosa. Yo te apuesto veinte jarras de cerveza a que logro lanzar esa misma bala de cañón a más de quince metros –dice otro sujeto barbado con espalda, hombros y antebrazos de leñador, acodado en la barra de la taberna.

Ambos leñadores (uno ebrio y otro no, aunque este último piensa embriagarse terminada la apuesta) se internan en el espeso bosque de coníferas seguidos por una multitud de leñadores ebrios para ver si el leñador que dijo lanzaría la bala de cañón a más de quince metros de distancia logra cumplir con su palabra.

Quitando el oficio de leñadores de estos dos hombres (y uno que otro detalle más de la historia), supongo que más o menos de esa forma fue como se inició la primera competencia de bala. Y si nos dejamos guiar por el sentido común, por esas mismas fechas pero a miles de kilómetros de distancia, digamos, en Oslo, Noruega, un hombre de dos metros de altura, cabellera revuelta y manos tiznadas de óxido abre las puertas de una taberna para anunciar a sus amigos:

-Muchachos, ¿a que no adivinan…?

Sospecho así fue como se puso la primera piedra para crear las olimpiadas modernas. Y para que no se ofendan los puristas del deporte, podemos decir que en vez de una bala de cañón, lo que se arrojó fue una jabalina, o en vez de una jabalina un disco o un martillo. El meollo del asunto es que si el ser humano tiene algo en común, sin importar su raza y credo religioso, es la competitividad, o mejor dicho, la necesidad de demostrar que uno es mejor que todos los demás. Ojo, sin importar en qué se esté compitiendo. 




-Chicos, ¿a que no adivinan? Me acabo de lanzar a la piscina desde el quinto piso del hotel.
-Bah, yo también he hecho eso.
-¿Dando tres giros y medio en el aire?
Quienes le tenían miedo al agua o eran lo suficientemente sensatos para no arriesgar el pellejo retando al lunático acróbata, habrán dicho:
-Pues yo soy juez, y propongo calificar los clavados según ecuaciones algebraicas complicadísimas que nadie más que yo sea capaz de descifrar.
De esta manera, imagino, fue que lanzarse dando giros en el aire se convirtió en una profesión respetada en todas las sociedades del mundo, incluso en China.
-Empeladol, en Italia hay unos locos tilándose clavados al agua desde diez metlos de altula.
-¡Malditos occidentales! Lápido, ponga a cien mil chinos a plactical ese loco depolte, que nosotlos tenemos que sel los númelo uno en todo.
Visto desde esta óptica chapucera y simplista, puede que sea comprensible al raciocinio humano el placer que pueden experimentar los clavadistas de diez metros de altura o los lanzadores de bala, jabalina, disco, martillo, etcétera, al ser reconocidos local o mundialmente como los hombres que mejor saben dar vueltas en el aire antes de zambullirse en una piscina o ser los hombres que más lejos lanzan una bala, jabalina, disco, martillo, etcétera, pues incluso lo dijo Maslow en su pirámide de necesidades, el ser humano está en la constante búsqueda del reconocimiento por parte de la sociedad, sin importar cuál sea el móvil para lograr dicho reconocimiento.
Ahora bien, este chiflado comportamiento lo podemos entender en los competidores (y quizás en los jueces), pero, ¿acaso será posible dar una explicación lógica a ese oscuro placer que sentimos los espectadores, es decir, los millones de mexicanos que seguimos a nuestros compatriotas anhelando logren el milagro de ser los deportistas número uno en disciplinas que jamás vemos (salvo cada cuatro años) para que nuestra bandera tricolor se ondee en todo lo alto en un país remoto para así poder corear el himno nacional?
Conclusión: si de lo que se trata es de ver ondear la bandera tricolor y cantar el himno, ¿no sería más fácil quedarnos todos los lunes a los honores a la bandera en la escuela de nuestros hijos? Ahora que si de lo que se trata es de restregarle al mundo entero que poseemos a los mejores hombres dando piruetas en el aire o lanzando objetos a larga distancia o tirando patadas voladoras, etcétera, sospecho que el diagnóstico sería que estamos enfermos de la cabeza.

El Arca de Regina invade México


Hace poco más de dos meses los chicos encargados del suplemento Domingode  El Universal, me dieron la oportunidad única de hacer un reportaje que desde el 2007 soñaba con realizar. Para los aún fieles y añejos seguidores de éste blog, saben perfecto a qué me refiero, así es, El Arca de Regina.

Entre el 2007 y el 2010, cuando me invitaban a encuentros de escritores de otras ciudades, mi carta de presentación era decir que venía de una ciudad pequeñita y amurallada donde no eran necesarios los escritores para transportar a las personas a mundos insospechados, pues Campeche era toda magia, toda fantasía, y me arrancaba con el relato de Regina, señora con poderes sobrenaturales que un día tuvo una visión, Dios en persona le dijo que vendría un diluvio universal y por ello tuvo la encomienda de construir un Arca tan colosal e impresionante como la de Noé, solo que en vez de llenarla de animales lo haría de campechanos.

Naturalmente, en los auditorios donde me presentaba, la gente reía. Creían que mis anécdotas eran producto de mi imaginación. Hasta que el domingo pasado, gracias al importante medio nacional como lo es El Universal, pude comprobar lo contrario.





AQUÍ pueden leer el reportaje, pero… si quieren leer la historia completa, y esto no lo digo con afán de morder la mano que me da de comer, recomiendo leer mejor la versión extendida que aparece en mi blog Pildorita LADO B. Allí encontrarás  paso a paso cómo se dio el reportaje, a diferencia del que publicaron en Domingo, que por cuestiones de espacio tuvieron que recortar bastante.