martes, 1 de abril de 2014

Mamá se empeña en ser una celebridad



-¿A que no adivinas de dónde estoy viniendo? –me pregunta mamá emocionadísima con una sonrisa de oreja a oreja.

-No tengo idea –respondo de mala manera porque soy una mierda de ser humano que odia su trabajo porque no me deja tiempo para actualizar mis blogs relatando escandalosas historias familiares.

-Vengo de la grabación de un video musical –dice mamá llena de orgullo-, mi amiga Mimosa me dijo si no quería salir de extra en el video de Axel Simens.

-Ah, felicidades –digo con desgano y clavo la mirada en el vacío.

-¿Qué no es muy famoso ese tal Axel?

-No tengo idea quién es Axel –respondo cortante intentando dar por cerrada la conversación para poder sumergirme en mis oscuros pensamientos de cómo entrar un buen día a la agencia donde trabajo y tirar varias granadas de fragmentación para cegar la vida de todos los esclavos que laboran conmigo.

-¿Cómo no vas a conocer a Axel? Es súper famoso –insiste mamá-, una de sus canciones sale en la telenovela de las nueve.

-No tengo idea de qué me hablas, al único Axel que conozco es a Axel Rose, un gordo calvo patético que canta rock.

-¿Axel Rose? No, yo te hablo de Axel Simens, no está tan gordo, aunque calvo sí está, tenía una asistente arreglándole el peluquín cada cinco minutos. El director del video me dijo que me parara junto de él y que…

En mi mente un montón de granadas de fragmentación revientan, dando paso a un hermoso desfile aéreo de brazos y piernas que salpican techo y paredes con sangre y entrañas.


15 días después