domingo, 2 de marzo de 2014

Minorías


En un arrebato de nostalgia, hace un par de días, una ex alumna me etiquetó en una fotografía que subió al muro de su Facebook recordando la lejana época en que fue una estudiante universitaria. 

Como suele ocurrir al ver imágenes del pasado, además de impactarme el hecho de que hoy día peso 10 kilos más de grasa y 10 kilos menos de pelo, descubrí con nitidez asombrosa algo aterrador: la respuesta al por qué nunca seré un escritor de masas. 

La ecuación es simple: si en una sala hay 3 personas, 2 de ellas (es decir, la mayoría) permanecerán mudas, con los ojos (no olvidar que son la ventana del alma) inundados de asco hacia mi persona.

Año 2005. Semana de la Comunicación. Exposición fotográfica “Marketing del Tercer Mundo”. De izquierda a derecha: yo, Director de la Universidad, Milo Ramos (periodista invitado), Directora de la carrera de Comunicación.