lunes, 25 de febrero de 2013

Las Puertas





Sofi y José Antonio son unos santos. Accedieronrepartir Mala Racha en su café, a sabiendas que al poner en un mismo lugar muchas Mala Racha los resultados suelen ser fatídicos.   

Por fortuna, el resultado fue satisfactorio, pese a la sorpresa de algunos lectores que se vieron sorprendidos al ser retratados cuando recogieron su libro en el café Las Puertas.






















Naturalmente no todo fue felicidad, la maldición de Mala Racha volvió a hacerse presente. 






Ya los sabes, si estás cansado de un vida perfecta, Mala Racha es la novela ideal para joderte la existencia (no es broma).