viernes, 2 de noviembre de 2012

Día de muertos


Ignoro si en España u otras partes del mundo (como Argentina, por ejemplo) se celebra el Día de Muertos, así es, llámenme ignorante, ahora lo único que me importa es que mis lectores mexicanos saquen el culo del sofá (hoy es día de asueto) y me compren una novela, de lo contrario, Fiera me castigará embarazándose, obligándome a casarnos por la iglesia y luego sembrándome un cuchillo cebollero en la cabeza (en ese riguroso orden).
 



Pasando a noticias más intelectuales (no olviden que soy un escritor con casi 40 ejemplares vendidos), estoy leyendo la última novela de Michael Houellebecq y me topo con una agradable sorpresa entre sus páginas (que no por ello signifique que el libro me esté pareciendo hasta el momento el 1% de bueno que me resultaron Partículas elementales y Ampliación del campo de batalla).
 

¿Ves al tipo de allí, delante del cuadro Bugatti? –Señalaba a un anciano de cara extenuada y ligeramente abotagada, con un bigotito gris y un traje negro mal cortado-. Es Carlos Slim Helú. Mexicano, de origen libanés. Por su aspecto nadie lo diría, ya lo sé, pero ha ganado montones de dinero en las telecomunicaciones: se calcula que es la tercera o cuarta fortuna mundial, y es coleccionista…


Se nota que el best-seller francés es hombre, y muy resentido, porque lo que son las mujeres, estoy seguro que cuando ven al anciano de cara extenuada y ligeramente abotagada (actualmente el hombre más rico del planeta), o mejor dicho, cuando miran los infinitos dígitos de su cuenta bancaria, se apoderan de ellas los famosos orgasmos múltiples de los que tanto habla la revista Cosmopolitan.  

 
P.D. Compren MalaRacha, no deseo que mi mujer descubra los orgasmos múltiples gracias a un hombre más repugnante que yo.