jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Puerquitos felices?


¿Alguien de ustedes ha entrado alguna vez a un matadero? Ya me lo imaginaba. A nadie en su sano juicio le gusta comer con culpa. Hay que estar loco para zamparse una jugosa torta de cochinita o unos deliciosos tacos de lechón tostado habiendo escuchado los berridos de tus sagrados alimentos.


http://youtu.be/uO8ZNQBRCVw


Pero no solo las grandes corporaciones usan publicidad engañosa para que sus clientes carnívoros no sientan remordimiento al alimentarse. Los changarros y fondas de baja calaña también usan publicidad fraudulenta. Aquí la prueba:





¿Dónde se ha visto que un cochinito sonría al ser sumergido en agua hirviente? Probablemente ni en las caricaturas. Sin embargo, en Pildorita de la Felicidad les traemos un lugar en donde no se andan con rodeos. Solo en Campeche podía enseñarse la verdad pura y dura en todo su cruel esplendor.



Carnitas Uruapan nos advierte que los alimentos que engulliremos cual lobos feroces, sufrieron horrores, tanto, que los pobres cochinitos lloraron muchísimo mientras se les sacrificaba.

¿La publicidad honesta habrá sido la causa de que Carnitas Uruapan haya quebrado? Definitivamente un misterio.