viernes, 9 de septiembre de 2011

Una mamada como Dios manda


Esto ocurre cuando mezclas la lujuria con el deporte. El novio de Rafa Nadal creyó que era buena idea reavivar la llama de la pasión escondiéndose debajo de la mesa.


http://youtu.be/z3zznhUSKhI