jueves, 30 de junio de 2011

Alvin y las ardillas (de carne y hueso)


Estoy haciendo abdominales para bajar la panza. Estoy en mi tercera serie de 50 repeticiones. 1, 2, 3, 4… cuento en mi cabeza, varias gotas de sudor ruedan por mi frente, se me meten en los ojos, arde, abro los ojos, no veo nada, mis lentes están empañados. 10, 12, 14… empiezo a hacer trampa, al fin y al cabo nunca me han gustado los números nones. Una voz me hace perder la concentración.

-Rodrigo, ve la tele.

Ignoro la voz. ¿En qué número iba?

-Por favor, ve la tele, no puedes perderte este video.

Imprimo en mi rostro la mejor mueca de indignación.

-¿Qué no ves que estoy haciendo ejercicio?

-Cállate y mira la pinche televisión.

Me limpio la cara con la camisa. En pantalla, veo esto:





http://youtu.be/lw3c5d3aBSE



-¿No es lo más asqueroso que has visto?

Vuelvo a limpiarme la cara. En efecto, es lo más horrendo que he visto en muchos años.

-¿Apoco no son idénticos a Alvin y las ardillas?








Me alegra tener panza y una novia que haga los posts de este blog por mí.