lunes, 23 de octubre de 2006

Lili Marleen: más allá de la canción del solado

A Marga Sánchez


No es suficiente decir que Lili Marleen va más allá de la simple "canción del soldado". En los años de la guerra de trincheras, un soldado alemán, Hans Leip, redacta una poesía: la despedida frente al cuartel, con el respectivo farol de guardia.
Cuenta la leyenda que el nombre apareció en la síntesis del de su novia, Lili -la hija de un especiero de su ciudad natal- y el de la novia, Marleen, de una amigo suyo.
La música fue compuesta por Norbert Schultze allá por el 1937 e interpretada por primera vez por Lale Andersen, quien se dedicaba a entonar composiciones marineras de Bremerhaven... la canción resultó un fracaso comercial.

Sin embargo, fue incluida en la lista de canciones de Radio Belgrado y dedicada para los Afrika Korps de Rommel (pese a que el Ministerio de Propaganda señalaba que era una canción más sentimental que marcial y que podía desmoralizar a las tropas): el éxito fue arrollador.
Desde allí sería más que una canción del soldado alemán, sería la canción del soldado y más que ello.
Por un hecho particular.
Los soldados hechos prisioneros por los alemanes conocían y gustaban de Lili Marleen. Gracias a las ondas radiales, se hizo conocida y adaptada esta canción que hablaba, por igual, a cada hombre que partía al frente. A fin de cuentas, un soldado es producto de las circunstancias del ejército donde se encuentra.


Cuando las tropas de Eisenhower entraron a París lo hicieron al compás de las notas de Lili Marleen.
Durante una inspección a la División Regenbogen -en 1945, en Tirol- el general se enteró que allí se encontraba allí Hans Leip y quiso conocerlo.
-Tráigame a ese hombre -dijo a su ayudante.
El ayudante informó al general:
-Son las 10, la hora en que suele irse a la cama.
(Por aquellas épocas Leip acostumbraba a acostarse antes de las 21:55 para no caer en la tentación de escuchar Lili Marleen por Radio Belgrado.)
Eisenhower replicó: "No le molestemos entonces, es el único alemán que durante la guerra alegró al mundo entero".




El brillo total, el que solemos reconocer en Lili Marleen se daría con la interpretación de Marlene Dietrich a su arribo a los Estados Unidos.

Esta canción trasciende las banderas, los bandos, las trincheras. Canción de camaradería y de lealtad... un himno para los ejércitos y las guerrillas: para el hombre que marcha sin cesar y enciende un cigarrillo en el halo frágil de la noche, en una vieja linterna.


Ute Lemper: Lili Marleen

I
¶ Vor der Kaserne (Frente al cuartel)
Vor dem großen Tor
Stand eine Laterne
Und steht sie noch davor
So woll'n wir uns da wieder seh'n
Bei der Laterne wollen wir steh'n
Wie einst Lili Marleen. (bis) ¶

II
Unsere beide Schatten
Sah'n wie einer aus
Daß wir so lieb uns hatten
Das sah man gleich daraus
Und alle Leute soll'n es seh'n
Wenn wir bei der Laterne steh'n
Wie einst Lili Marleen. (bis)

III
Schon rief der Posten,
Sie blasen Zapfenstreich
Das kann drei Tage kosten
Kam'rad, ich komm sogleich
Da sagten wir auf Wiedersehen
Wie gerne wollt ich mit dir geh'n
Mit dir Lili Marleen. (bis)

IV
Deine Schritte kennt sie,
Deinen zieren Gang
Alle Abend brennt sie,
Doch mich vergaß sie lang
Und sollte mir ein Leids gescheh'n
Wer wird bei der Laterne stehen
Mit dir Lili Marleen. (bis)

V
Aus dem stillen Raume,
Aus der Erde Grund
Hebt mich wie im Traume
Dein verliebter Mund
Wenn sich die späten Nebel drehn
Werd' ich bei der Laterne steh'n
Wie einst Lili Marleen. (bis)

Frente al cuartel cuando se aleja la noche
La vieja linterna de golpe se alumbra y luce.
En aquella esquina la tarde que aguarda se llena de esperanza
para los dos, Lili Marleen.
(...)